Qué ladilla hablar de Miley Cyrus, pero este video no puede pasar por debajo de la mesa. La balada que promociona su disco Bangerz (que radical, tiene una z al final, como en los noventas cuando eso estaba de moda) comienza con la chica llorando, momentos antes que una bola de demolición llegue a la escena y le quita la ropa interior blanca que llevaba. ¿Qué harían ustedes si eso les pasa? Obviamente montar esa bola y frotarse hasta más no poder:

Lamer martillos y pasarse la cadena de una bola de metal por la vagina son cosas de las que probablemente nada bueno vaya a salir. A menos que tu definición de algo bueno sea contraer una enfermedad. Como mínimo ahora Miley tiene una piquiña allá abajo o sufre de alguna incomodidad al hacer pipí.

Ahora toca esperar con ansias el próximo video donde se pone ungüento en los labios vaginales o le pide a un grupo de strippers enanos que la sabroseen. Al menos agradezco que dejó de sacar la estúpida lengua.

Niños, recuerden la lección: por eso las drogas son malas.