Luego de haber jalado demasiada bola posteado y apoyado la campaña publicitaria del festival, este sábado 9 de Julio nos lanzamos al CCCT para ver el evento que le daría comida a las bandas de Venezuela y nos regalaría un sábado diferente, aunque técnicamente no fue un regalo porque el público debió pagar 220 bolívares, pero es un decir.

Entre la cola producto de la lluviecita que nos agarró en el este de Caracas, una pauta de trabajo en la mañana y la necesidad de almorzar, me perdí por completo las dos primeras bandas: Alfombra Roja y Lebronch, y es que apenas llegamos durante la última canción de Fordelucs y francamente no le pude prestar mucha atención. Sería interesante escuchar los comentarios de quienes sí los vieron y tripearon, o los odiaron, o prefirieron ignorarlos para caerle a las promotoras de Paco Rabanne.

- LOS CHEVYNOVAS: Nada puede salir mal cuando tienes a un carajo con la pinta del cantante de esta banda, a quien minutos antes, vi subiendo a la tarima con una lata de cerveza en CADA BOLSILLO del pantalón, para hacer refill cuando se le acabase la que llevaba en la mano. Letras divertidas y un buen sonido hicieron un toque bastante entretenido y piedrero.


- SKIN: de entrada hay algo que jamás entendí. Yo fuí a ver a tres bistecs tocar música, pero terminé viendo a un poco de tipos acompañando a Valerie Knox, líder de la banda, quien derrochó actitud, rockeando durante 45 minutos en la tarim, y lanzando un ggirrrrrrl power con temas pegajosos.

- SUBSONUS: 1999 llamó, que quiere su sonido nümetal de vuelta. Lo que si estuvo burde bueno es que el frontman se lanzó al público, donde corrió y canto un par de temas, infectando de energía a los presentes.

- CHARLIEPAPA: Con ese nombre y el video que había visto de la banda no esperaba más que pegarme un tiro, pero esta gente me cayó la boca a punta de un sonido impecable y unos temas excelentes. Lo mejor del festival y una banda a la que definitivamente hay que ponerles el ojo y comprar el disco. Si en estudio suenan como en vivo, ese disco debe ser una joya.

- LOS PIXEL: estos señores merecen mis respetos porque de algún modo, gracias a gente como ellos, que llevan años sacando de las cloacas el rock nacional, hoy en día existen festivales como estos. Dicho eso, la banda no me gustó para nada… Pensé que era una cuestión de los discos, pero no, simplemente no es lo mío.


- RAWAYANA: Estos carajos se trajeron a media Universidad Monteávila para que cantara sus canciones. Increíble como las niñas enloquecieron en este toque, enmarcado por un baterista sin camisa y un bajista sin pantalones, quien fue tan pacato como para dejarse unos interiores “porsia”. A pesar que este tipo de música tropical-reggae-con-ska la detesto, los panas sonaron muy bien y sin duda fueron los carajos más acoplados y con mejor sonido de todo el festival, imagino que influye el hecho que uno de sus papás esté regañándolos todo el tiempo mientras toca la percusión.

- LOS PARANOIAS: Los desafortunados del evento tuvieron que luchar contra la lluvia y una pésima mezcla de audio por parte de quien les manejaba el sonido. Pero a pesar de los problemas, los panas dieron un buen show, con unas buenas guitarras y sin la voz nasal que el cantante imprimió en el último disco.

- CANDY66: Cuando el cantante mencionaba que su primer disco lo sacaron hace 13 años, caí en que cuenta que a pesar que la banda sonaba bien, sencillamente su sonido está pasado de moda o así lo perciben mis oídos. Más de una década haciendo lo mismo pasa factura a menos que seas un hardcore fan, que a juzgar por el público, habían varios.

Culminando el día, fue claro que esta edición del NTNB superó con creces la anterior, acortando los tiempos de espera entre bandas y creando un área V.I.P para aquellos que no iban a escuchar la música sino a beber ron gratis, compartir con la farándula, tomarse fotos para twittear o meterle mano a cualquier menor de edad que agarraban mal parada.

Un sonido serio, una buena tarima, apoyo de visuales y excelente locación hicieron del Ni Tan Nuevas Bandas un evento digno de ciudad con una buena movida musical. Felicidades a los organizadores y ojalá que esto se repita con un mejor ron y con precios más solidarios en la comida, porque esos perros a 30 bolos estaban como caros.

Un abrazo especial a los duendecillos de la felicidad que nos consiguieron un par de capas de invisibilidad de Harry Potter, con las que subimos a tarima a tomar fotos y grabar videos, que dentro de poco verán en su site de confianza. Ahora debo volver al baño porque entre ese Nestea gratis y el ron, la cosa no está nada fácil.