Se nos pasó el tiempo y nunca publicamos la reseña de uno de los mejores discos del 2010. Ya es tarde, tardísimo, pero si ya han escuchado el Halcyon Digest, estamos seguro que este review te hará rescatarlo. Si aún no le has parado, lee de qué va la cosa y prepara tu ancho de banda para bajarlo ya mismo!

Detrás de la infinita delgadez de Bradford Cox  -frontman de Deerhunter- no sólo se esconde una rara enfermedad genética conocida como Síndrome de Marfan. También hay letras melancólicas, voces cálidas y acordes con sonidos retro que te hacen transportar a otra época por 45 minutos.

En canciones como Sailing y Earthquake no podrás evitar sentir una suave tristeza rozándote el corazón. De repente estarás inmerso en un ambiente eclipsado por letras emotivas. Una nostalgia rompe huesos, que llaman. Pero bonita.

Aparte de eso, imagina que estás viajando por una autopista gringa a 140Km/h en un día soleado. Esta banda de Atlanta se esmera en crear una intimidad musical con la que te sientes cómodo y a la vez sorprendido en cada track. En Revival, el primer single, se percibe un sonido muy a-lo-Beatles, sin que termine siendo un burdo rip-off. En Coronado introducen un saxofón que superpone un sonido sesentoso con otro muy de los ochenta, experimento del que no todo el mundo sale victorioso, vale acotar.

Desire Lines y Helicopter tendrían que ser mis favoritas. Los sonidos, el ambiente, las voces y un destacado diseño en los pequeños efectitos sonoros hacen de estas las canciones más emotivas del disco. Imposible no enamorarse de la sensación que producen en el alma.

¿Diágnostico? Me enamoré del disco, me enamoré del mood del álbum, y me enamoré de Deerhunter y su cantante extraño.

Por Patricia Anuel

Video oficial de Helicopter:

Para escuchar el audio del Concierto de Deerhunter el pasado 12 de Octubre de 2010 en Washington D.C., click aquí.