Con una extraña combinación de nacionalismo y ciencia ficción, Tim Burton produce Abraham Lincoln Vampire Hunter, una biografía bastante libre sobre el prócer americano del sombrero de copa.

En esta historia, Lincoln deja en segundo plano su rectitud moral y planes de abolir la esclavitud para dedicarse a machucar vampiros y vengar la muerte de su madre a manos, o dientes, de estas malvadas criaturas sobrenaturales.

El film es drigido por Timur Bekmambetov, cineasta ruso conocido por las pelis (también de vampiros) Night Watch y Day Watch, así que debería tener claro como hacer que estos chupasangres metan miedo. El protagonista es el desconocido Benjamin Walker, que además de ser el nuero de Meryl Streep, no tiene ningún mérito actoral.

Si bien en el trailer no muestra mucho, podríamos asumir que la peli es una mezcla entre el Sherlock Holmes de Guy Ritchie y el Sleepy Hollow del propio Burton, pero con hachazos que explotan árboles de maneras ridículas y exageradas. De hecho, los afiches me gustan más que el trailer: