Entre la variedad de juguetes más sofisticados que puede tener un niño, es raro que falte una caja de Legos. Desde hace más de medio siglo los ladrillos de plástico están presentes en todos los cuartos y salas de juego el mundo, donde son utilizados para construir una infinidad de estructuras y para causar mucho dolor cuando los pisas.

Este año, para celebrar el 80 aniversario del Grupo Lego, la empresa encargó un conmovedor video animado que ofrece un recuento de su historia, desde sus inicios como una fábrica de juguetes de madera en la ciudad de Billund, Dinamarca.

El video comienza con el cierre de la carpintería de Ole Kirk Christensen -el primero de las tres generaciones que han encabezado la compañía- y repasa todas las tragedias y éxitos que él y su hijo Godtfred atravesaron antes de convertir su fábrica de juguetes en un imperio: Lego tiene cinco parques de diversiones en el mundo (más uno que abre el mes que viene en Malasia) y distribuye sus productos en 170 países.

Sin embargo, lo más interesante es el salto de la compañía de hacer juguetes tradicionales a bloques de plástico, con la comprensión de que hacía falta en el mundo (era 1949) un juguete no-preparado, que ofreciera la posibilidad a los niños de construir sistemas completos a partir de su imaginación. Oh, ideas que cambian el mundo…

La historia es realmente inspiradora y admito con total sinceridad que se me aguaron los ojos un poquito con cada tragedia (porque no fueron pocas); los 15 minutos de duración valen la pena y si alguien necesita un empujoncito moral, seguramente esta historia de una familia de daneses que no se dejaron desanimar por nada le hará bien.

La producción de The Lego Story estuvo a cabo de Lani Pixels, una empresa danesa especializada en conceptualizar y crear films de animación digital. Pueden ver el resto de su trabajo aquí.