No se si sea yo o si el resto del  gremio femenino me apoye, pero pocas cosas resultan mas guilty pleasure que un buen chick flick, y si viene aderezado con la típica comedia gringa, bueno… como diría Renée Zellweger “you had me at hello”.

Protagonizada y co-escrita por Lauren Miller, más conocida por ser la prometida de Seth Rogen que por cualquier otra cosa For a Good Time, Call... parece seguir la línea de Bridesmaids, donde la comedia romántica adquiere nuevas dimensiones mucho más atrevidas, abundando los chistes de naturaleza sexual, escatológica y doble sentido.

La peli dirigida por Jamie Travis cuenta con la participación de Justin Long que se sale de su zona de confort para hacer el papel del mejor amigo gay de las protagonistas, quienes interpretan a dos ex-enemigas de la universidad que diez años más tarde se ven en la obligación de compartir apartamento y se convierten en emprendedoras de una línea caliente. Además tiene cameos de los comediantes Kevin Smith y le propio Rogen (tan bello Seth impulsando la carrera de su jevita).

Probablemente no será una cinta memorable, pero acompañada de un buen  helado o algo achocolatado dudo que tenga desperdicio, sobre todo por el remake de la escena de Dirty Dancing donde Penny enseña a Baby a bailar sucio (cédulas caen…).