Aparte de tener un apellido como de mascota poodle, Ralph Pucci es el ícono actual en el mundo del diseño de maniquíes. Desde que tomó las riendas de la compañía de sus padres hace ya 30 años, Pucci ha revolucionado todo el concepto de los maniquíes y los ha elevado al nivel del arte, llegando a tener sus propias exhibiciones en museos. Dice Pucci, “Cuando empecé a hacerlos en 1976, los maniquíes eran muy modestos y predecibles, yo introduje diversión y fantasía”.

Este hombre tuvo el ingenio para hacer por primera vez los maniquíes en pose de acción: Nadando, sostenidos de cabeza, haciendo yoga, etc. Ha colaborado con diseñadores, ilustradores, escultores, súpermodelos y artistas para superarse cada vez más.

Pucci tenía razón al decir: “Como todas las formas de arte, los maniquíes reflejan los tiempos en los que vivimos”, puedes comprobarlo cada vez que vas a un Centro Comercial y ves maniquíes con senos estrambóticos, recuerdo que se comenzaron a ver hace unos pocos años, un poco después de que la fiebre por los senos operados se instalara.

Los maniquíes son mucho más que un objeto para exhibir ropa, son las nuevas esculturas de nuestra sociedad; tienen que llamar nuestra atención y hacernos sentir identificados, de otra manera no nos veríamos usando la ropa en venta. También tienen que idealizar la forma humana, como en esas vitrinas de Zara o Vestimenta, son hechas para que el público admire al maniquí y quiera comprar la ropa para ser como “esa mujer exitosa que está en la vitrina”.

If you keep your eyes and ears open, that’s how you’ll know what’s next.” Ralph Pucci.