Este corto animado reúne tres cosas que me encantan: uso excesivo de colores, figuras geométricas y animalitos.

Más allá de eso nos cuenta una historia relativamente sencilla y lineal donde el personaje principal despierta desnudo y en un intento por encontrar su ropa, consigue algo distinto… Eso sí, el desarrollo de este cuento es completamente surreal y psicodélico.

El diseñador y animador de la pieza es Lei Lei, un joven chino de 26 años que fundó hace unos años su propia casa postproductora llamada Raydesign.