Sin importar en dónde estén radicados, Salpachino es, y siempre será, una de mis bandas venezolanas favoritas. Actualmente, México se ha convertido en su base de operaciones por ser un país que les ofrece la plataforma promocional y audiencia que lamentablemente en Venezuela no se consigue.

Reina contra la Máquina, en sólo treinta y cinco minutos, logra reflejar a una banda que viene dándose duro en las tarimas desde hace más de diez años. Aquí no existe autotune, ni periquitos engañosos en Protools; estos panas suenan como desearían sonar muchas bandas.

El disco fue producido por Marcel Fernández (@malser80) y la banda, mezclado por Ricardo Martínez (@ricardoremoto) y masterizado por Brian Gardner, ingeniero de una impresionante y diversa lista de bandas y artistas; si la revisan seguramente reconocerán a más de un par.

La contundencia de Salpachino no se limita a canciones bien estructuradas, llenas de coros y melodías pegajosas, sino que además cuentan con Ana Mondello, la voz femenina más fuerte de la escena local y que, gracias a la experiencia, se ha convertido en un potente eslabón perdido entre Kate Bush y Tracy Bonham, con el equilibrio perfecto entre calidez, maldad y frialdad. Podría asegurar sin ningún tipo de remordimiento que es la única voz femenina criolla que realmente puedo aguantar sin sentir que me cagan en los oídos. Se convirtieron en los underdogs venezolanos porque se negaron a ser influenciados por esas bandas que insisten en volver a las tarimas, y repetirse después de años de inactividad, para complacer a un público cómodo y muchas veces conformista.

Apocalipsis Ayer, primer sencillo promocional del que habíamos hablado aquí hace un tiempo atrás antes de su rebautizo, es la muestra ideal de lo que estos chicos han hecho consistentemente desde siempre. 30,000 Pies, es uno de los temas más comerciales del disco. Uno de mis favoritos al tratar de una manera emotiva todo ese asunto de las relaciones a distancia. More Cowbell, Cuando no Estés y Encerar/Pulir es una trifecta de temas de buen gusto y con la personalidad única de Salpachino: evadir totalmente los convencionalismos. Por primera vez una notoria presencia masculina en los coros de la agrupación. Gran complemento.

Reina Contra la Máquina es el perfecto himno a la rebeldía adolescente, para todas esas niñas que quieren portarse mal pero haciéndolo bien. El coro es una genialidad. Pendeja destaca por su rítmica nada convencional y la demostración, a grandes luces, del increíble rango vocal de Ana. Nosferatu es su carta de presentación al mercado mexicano. Es placentero cuando una banda decide hacer sus propios videos promocionales completamente DIY y con las uñas. El detalle del viejo inmutado en el sillón es una genialidad.

Conflictos en una relación disfuncional en la que alguien tiene que ceder son la base lírica para Son de Paz. Otro de mis temas favoritos. Agradecida señal de madurez dentro de la agrupación, es diferente, fresco y demuestra que Salpachino puede tomar la ruta que más le interese. No suena a Salpachino, no suena a lo que era Pzoom. Suena a evolución dentro la agrupación. Increíble tema.

Premier cierra “Reina Contra la Máquina”. Es otra muestra de la madurez del grupo después de años de trabajo grupal. Emotivo y casi épico final con la colaboración de Gabriel Figueira (@gabrielmusica), flauta y gaitas de Gaélica, y Vladimir Peña (@panabrass) en los trombones, el complemento ideal para cerrar un gran disco.

Lo mejor es que en esta nueva etapa la banda ha perfeccionado una gran cantidad de elementos adicionales que refuerzan la idea de un producto pop alternativo muy completo que, para los efectos de una agrupación que decidió radicarse en uno de los mercados musicales más grandes de Latinoamérica, no es malo en absoluto. La cagada es que se hayan tenido que ir del país y no poder escucharlos frecuentemente en vivo.

Salpachino es uno de los enlaces más reales y honestos que he tenido con el rock nacional, antes del desgaste sufrido en su identidad por culpa del esnobismo que rodea una escena plagada de etiquetas forzadas producto del ego, el amiguismo exacerbado, la envidia, el cinismo y l@s fanatic@s adolescentes de hormonas alborotadas y limitada curiosidad musical. “Reina Contra la Máquina” va más allá de eso.

No dejes de escuchar: Apocalipsis Ayer, 30.000 Pies, Reina Contra la Máquina, Pendeja, Nosferatu, Son de Paz y Premier definen plenamente lo que es en la actualidad Salpachino y es un buen resumen de su pasado, su presente y lo que seguramente vendrá a futuro.

@Salpachino en “Reina Contra la Máquina” es @Patmondi @notraesnada @tumamalomama y @yoylosotros

salpachino.com

¡Suerte cabrones!